Mar de las Pampas, Argentina

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Solitarios y seres que rehuyen de las multitudes agradecen que el litoral bonaerense se depare todavía escondites de esta naturaleza, donde crecen diferentes especies arbóreas en tupidas colonias bien organizadas.

Hay un solo balneario con su casa elemental de café bar y terracita, pintada en azul y blanco y juran sus escasos habitúes que se dejan caer por Mar de las Pampas que, por el momento, ni soñar que hagan otro.

A 150 metros de las olas, la Hostería Ludwing (el primer alojamiento que despunto entre las unas- dispone de diez pulcras habitaciones, departamentos y una infraestructura hotelera que pinta, además de correctísima, completa. Solo aquí y en la Posada El Granero se puede solicitar albergue, esta ultima cuenta con nada mas que dos cuartos en suite muy acogedores, con balcones que se abren en el silencio de las frondas.

Una casa de té –Viejos tiempos- que también se descubre en la floresta en un terreno elevado, propone todo el año y desde hace siete, una variada repostería casera. Ara el apetito de cualquier hora cunde la manía germana. El Granero es, antes que un lugar donde dormir, una mesa rica en fiambres y platos alemanes, muchas cervezas nórdicas más una loca elaborada en Santa Clara del Mar, no pasteurizada.

El frente de mar se cubre en una caminata de 2 kilómetros de arena atlántica deshabitada y con ir y venir de las mareas, el espacio disponible entre la franja adunada y el agua oscila entre los 40 y 70 metros. Sólo cuando se mira hacia el norte, los edificios en los que parece concluir la playa recuerdan que, al fin de cuentas, Villa Gesell es una realidad demasiado apremiante.

Mientras tanto y mientras dure esta nada serena en la que hacer se hace muy poco y dar puntada sin hilo ocupa todas las horas, anote que Mar de las Pampas ya tiene su lugar en el mapa de la costa argentina, a escasos 30 kilómetros de Pinamar y a 95 de Mar del Plata. Los paseos por la espuma no deparan sino encuentros erráticos con las gaviotas y esos frutos de mar que se dejan abandonar en la orilla. Almejas y caracolas. Desde Gesell es normal que se llegue algún perro con su amo, cuatriciclos, el tocotoc tocotoc de un galope que se apaga hacia un horizonte imaginario.

Y si acaso y sólo muy de vez en cuando o casi nunca, alguien también entretiene al viento con una danza de barriletes.

3 pensamientos sobre “Mar de las Pampas, Argentina”

  1. Quisiera solicitarles información respecto de las carácteristicas, opciones, tarifas, etc. para publicitar en la web.
    Nuestro local se encuentra en Mar de las Pampas, en el Paseo Pueblos Blancos. “Tienda de diseños” está conformada como multi-espacio en donde se puede encontrar diseño de autor en indumentaria, accesorios, complementos y decoración.
    Desde ya muchas gracias y cordiales saludos,
    Evelin Vainikoff
    (011) 4631-8648
    (011) 15 6 139-6570

  2. Mar de Las Pampas ..vivir sin prisa…..
    El olor intenso a pino se esparce, llevado por la brisa. Fascinan los ruidos y silencios del bosque. Ramas que se parten, alguna piña que cae con fuerza y sonoridad, árboles coposos meciéndose al compás del viento y desde algún lugar el sonido del mar, cercano y poderoso, que agrega su cuota de majestuosidad a ese colosal sinfonía vegetal. A 50mt del mar y 100 del centro comercial Apart Nereidas cabañas x 2/4/6 pers.Servicio de desayuno , ropa blanca y mucama. Opcional 1/2 pension pues tiene un bonito resto con muy buena gastronomia reservas 0226715528258

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